¿Cómo fue estudiar Comunicación en la UBA?
Elegí estudiar Comunicación porque siempre me gustó escribir, había un «poco de todo» en la carrera que me convenció, porque si quería ser escritora, periodista o profesora, no había mejor carrera que una bien eterna que te enseñe sobre construcción social de sentidos, cultura popular y general, historia, economía, antropología y todas las teorías de comunicación existentes en el mundo mundial.
Cuando la elegí sabía que era larga pero por lo general, una cuando tiene 18 años y es joven, tiende a desafiar los tiempos y cree que una carrera de grado se hace corriendo como una maratón. Como si la licenciatura fuese literalmente una carrera donde sos vos contra el mundo.
No les voy a mentir, realmente la amé, la odié y la volví a amar. Porque es tan larga que en el medio crecés y te pasan un montón de cosas en tu vida, que casi siempre se vuelve difícil seguirle el hilo.
Durante la cursada conocí gente que la hizo en 5 años, y otras personas que estaban intentando terminarla hace 20, y esto no lo entendí hasta que me recibí este año. Y créanme, la cantidad de años no importa, lo importante es el camino que hiciste durante todo ese tiempo y te cuento por qué.
Si quieren leer mis escritos «Crónicas Universitarias» durante mi cursada en el CBC del 2015, les dejo el enlace de mi antiguo blog donde podrán encontrar todas las experiencias.
La importancia de los vínculos sociales en la carrera
Creo que esto es válido para todas las carreras de todas las universidades, pero en esta entrada me toca hablar como Licenciada en Ciencias de la Comunicación Social y quiero decir que no me olvido más de aquel consejo que nos dio Mangone, profesor y jefe de cátedra de Comu I en aquel entonces, mientras estaba en una clase pública en la calle de la Facultad de Sociales, cuando dijo: «Hagan la carrera con alguien más, construyan lazos sociales, mantengan amistades y recíbanse con amigos y amigas».
Reafirmo y comparto este consejo para que puedan tenerlo en cuenta porque construir lazos sociales no sólo es importante, sino que es lo mejor que te puede pasar en la carrera. Allí conocí a mis cinco amigas y colegas de comunicación, con quienes compartí momentos, trabajos prácticos, encuentros y proyectos. También tuve la suerte de no recibirme sola y eso es lo que más valoro de todo el proceso. La unión, el compañerismo y el apoyo que recibí fueron fundamentales para que yo me pudiera recibir.
Durante la cuarentena del COVID-19 creamos, junto a mis amigas, un proyecto de «Revista Digital» llamada Ronda Medio en donde creamos un portfolio de notas periodísticas y gestión de redes sociales que nos abrió las puertas a todas en el mercado laboral. Y todo gracias a la amistad que habíamos construido y los puntos en común que teníamos.
He aquí la primera revelación de qué es la Carrera de Comunicación Social en la UBA: construcción de vínculos sociales que nos abren las puertas a grandes oportunidades y amistades. Y agradezco un montón por tener la posibilidad de vivirlo ahí, en la universidad pública no arancelada.
Sobre la cursada
Tengo una cierta tendencia a romantizar lo que es una cursada, porque me encanta prepararme para ir a las clases: llevar mi vaso térmico para hacerme un café, compartir galletitas con mis amigas de cursada, escuchar clases inspiradoras y conocer autores que te vuelan la cabeza. El hecho de cursar, participar de un espacio de intercambio de aprendizajes, conocimientos y debates es realmente enriquecedor -porque el aprendizaje no sólo está en el texto y en la nota del parcial-, sino en el espacio de cursada. Realmente disfruté las clases de muchas materias. La posibilidad de escuchar a distintos profesores con diversos posicionamientos y formaciones hizo mucho más enriquecedora la cursada de Comunicación.
Además, no voy a negar que es cierto que en la facultad te cruzás con diversas clases sociales. En mi caso particular, durante la mitad de la carrera viví en Alejandro Korn y conocí mucha gente que vivía en otras ciudades, tenía otro estilo de vida, otro tipo de educación, formas de vincularse (y formas de hablar).
Sobre las materias
Obviamente hay materias relleno, no lo vamos a negar. Además de contenidos no actualizados -algo que pasa en muchas universidades-, no me voy a quejar de las materias que cursé, porque siento que todas me fueron útiles para algo para mi día a día. Podemos discutir si todas las materias me sirvieron para ponerlas en práctica en mi trabajo (no), pero quiero asegurar que sí me sirvieron para saber cómo desempeñarme en cada uno de mis proyectos y trabajos -obvio no me enseñaron a trabajar, eso se aprende con la práctica-, pero me dieron la cintura que logré en mi primer ascenso laboral a los 24 años, cuando me encontraba coordinando un equipo de comunicación con tan poca edad. Y es esa capacidad de análisis, proyección, planificación, visión y ambición que te brinda esta carrera en la Universidad de Buenos Aires que tal vez no la encontrás en otro lugar.
También quiero destacar los valores que se aprenden en cada una de ellas, lxs autores que leemos, las teorías antiguas y no tan antiguas -que a mí sí me sirvieron para entender muchas cosas-. Sino sería imposible poder comunicar sin entender cómo funciona el sistema económico, social y cultural. Un poco de teoría no le hace mal a nadie.
Lo bueno del 2024 fue que gracias al nuevo plan de estudios que se implementó, muchas personas pudimos recibirnos gracias al TIF y otras, quienes estaban en una cursada eterna, tuvieron la posibilidad de elegir un camino más corto y con muchas más prácticas. Creo que fue necesario para vencer tantas frustraciones de compañeras y compañeros, de sueños que aún no se concretaban y hoy por fin todo está sucediendo.
No voy a decir que el nuevo plan de estudios responde al mercado (obvio que sí), pero mi posición es que no vamos a dejar de ser mejores comunicadores sin estudiar PCPC, porque los espacios de aprendizajes de la UBA son realmente enriquecedores en todo sentido. Por otro lado, siento que el plan viejo (el que hice) me gustó mucho y lo volvería a elegir porque gracias a todas esas materias hoy llegué hasta acá.
El plan viejo es muy útil para quienes quieren dedicarse a la investigación, a la construcción de conocimientos y análisis de sentido. Pero también para trabajar de lo que queramos en todas las ramas de comunicación, porque realmente la carrera la hace unx mismx. A la carrera la hacés con los contactos que generás con el tiempo, con las experiencias de proyectos o trabajos obtenidos, con horas largas de cursada y estudio, de resúmenes de resúmenes que después le sirven a otras personas. A la carrera la hacés colectivamente, nunca en soledad: esta es la fruta del postre.
Sobre la salida laboral
No hay compañeras ni compañeros que trabajemos de lo mismo. La verdad es que todxs nos arreglamos como pudimos. Están quienes tuvieron más suerte y quienes aún la luchan.
Literalmente fui una de las personas que se metió a estudiar Comunicación sin tener contactos en ningún lado y para poder tener experiencia laboral armé Subjetiva Digital.
Eso sí, tenés que estar bendecidx por un hadita para tener un buen salario. Acá estamos porque nos gusta y nos apasiona lo que hacemos, porque tenemos un gran compromiso con la sociedad y creemos que podemos mejorar el mundo con una comunicación responsable (igual están a quienes les chupa un h…).
Pero yo me quedo con eso, con una experiencia que compartí con personas y amigas, con una carrera que me dio una licenciatura -no para aumento de sueldo-, para poder apropiarme de mi (único) poder simbólico -diría Bourdieu-, que todos los días me brinda las herramientas que necesito para desenvolverme en mi trabajo, en mi casa, en mis relaciones sociales y en mis proyectos a futuro.
PD: en el 2015 hice el CBC en Avellaneda y en el 2016 comencé a cursar en FSOC. Luego ocurrió la pandemia y durante el 2021 terminé de cursar. En el 2022 no me animé a rendir el último final que me quedaba pendiente (Comu 3) y me hice la bolu hasta que no me quedó otra y el 18 de diciembre del 2023 la pude rendir con una amiga de la carrera. A veces las pausas están bien, son necesarias. Una carrera de grado JAMÁS es lineal, porque es la vida misma. Una montaña rusa.

